sábado, 1 de marzo de 2014

tipos de razonamiento

TIPOS DE RAZONAMIENTO



A pesar de la disparidad de opiniones en torno a la definición del “razonamiento”, en lo que respecta a los

tipos de razonamiento, hay un mayor acuerdo entre los teóricos. Hay dos tipos de razonamiento: inductivo

y deductivo.


RAZONAMIENTO DEDUCTIVO



Tradicionalmente, el razonamiento deductivo, se ha considerado que va de lo general a lo particular y, el

inductivo, en sentido inverso. Actualmente, esta definición es pobre. Hay otros conceptos que diferencian

ambos tipos de razonamiento:

Se utiliza el concepto de

validez para el razonamiento deductivo y, para el inductivo, el concepto de

probabilidad



.

Un razonamiento es deductivo si la conclusión se sigue necesariamente de las premisas. Cuando se deriva

necesariamente de las premisas es válido y, si es válido, significa que, siendo las premisas verdaderas, las

conclusiones, también lo serán. El razonamiento deductivo es proposicional, de tipo silogístico, de

relaciones... De este tipo de razonamiento, se pueden obtener razonamientos válidos e inválidos. Son

validos si, cuando son las premisas verdaderas, las conclusiones también lo son. De lo contrario, los

razonamientos serían inválidos. Un argumento es válido cuando es imposible que su conclusión sea falsa,

siendo sus premisas verdaderas. Véase como ejemplo, el siguiente silogismo:

Todos los

artistas son banqueros.

Todos los

banqueros son cantantes.

Conclusión


: Todos los artistas son cantantes.

Lo que se dice en la conclusión, estaba en las premisas, por tanto,

no se incrementa la información

semántica


. Esto es una característica de este razonamiento. La conclusión, ya implícitamente, estaba en las

premisas. Con este tipo de razonamiento, no se crea conocimiento, mientras que en el inductivo sí. Un

ejemplo de razonamiento inductivo sería el siguiente:

La mayoría de los

cisnes son blancos.

Esto es un

cisne.

Podríamos concluir que el cisne es blanco, pero, que la mayoría sean blancos, no quiere decir que lo sean

todos. De este modo, también podríamos concluir que es negro, yendo más allá de las premisas. No hay

certeza absoluta, hay, simplemente, probabilidad. En el razonamiento deductivo, la certeza es del 100%,

pero no en el inductivo. En el razonamiento inductivo, se va más allá de las premisas.

Dicho de otro modo, la conjunción o producto de todas las premisas cuando es verdadero, es decir, todas y

cada una de las premisas son verdaderas, entonces se implica la verdad de la conclusión.

Por medio de un razonamiento de estas características se concede la máxima solidez a la conclusión, las

premisas implican lógicamente la conclusión. Y la conclusión es una consecuencia lógica de las premisas.


RAZONAMIENTO INDUCTIVO



El

razonamiento inductivo es una modalidad del razonamiento no deductivo que consiste en obtener

conclusiones generales a partir de premisas que contienen datos particulares. Por ejemplo, de la

observación repetida de objetos o acontecimientos de la misma índole se establece una conclusión para

todos los objetos o eventos de dicha naturaleza.

Premisas: Es igual


·

He observado el cuervo número 1 y era de color negro.

·

El cuervo número 2 también era negro.

·

El cuervo número 3 también

Conclusión:


·

Luego, todos los cuervos son negros.

En este razonamiento se generaliza para todos los elementos de un conjunto la propiedad observada en un

número finito de casos. Ahora bien, la verdad de las premisas (10.000 observaciones favorables a esta

conclusión, por ejemplo) no convierte en verdadera la conclusión, ya que podría haber una excepción. De

ahí que la conclusión de un razonamiento inductivo sólo pueda considerarse probable y, de hecho, la

información que obtenemos por medio de esta modalidad de razonamiento es siempre una información

incierta y discutible. El razonamiento sólo es una síntesis incompleta de todas las premisas.

En un razonamiento inductivo válido, por tanto, es posible afirmar las premisas y, simultáneamente, negar

la conclusión sin contradecirse. Acertar en la conclusión será una cuestión de probabilidades.

1

Dentro del razonamiento inductivo se distinguen dos tipos:


·

Completo: se acerca a un razonamiento deductivo porque la conclusión no aporta más información

que la ya dada por las premisas. En él se estudian todos los individuos abarcados por la extensión

del concepto tratado, por ejemplo:


Mario y Laura tienen cuatro hijos: María, Juan, Pedro, y Jorge


.

María es rubia


,

Juan es rubio


,

Pedro es rubio


,

Jorge es rubio


;

Por lo tanto todos los hijos de Mario y Laura son rubios


.

·

Incompleto: la conclusión va más allá de los datos que dan las premisas. A mayor cantidad de

datos, mayor probabilidad. La verdad de las premisas no garantiza la verdad de la conclusión. Por

ejemplo:


María es rubia


,

Juan es rubio


,

Pedro es rubio


,

Jorge es rubio


;

Por lo que todas las personas son rubias.



LOS CÁNONES DE MILL



John S. Mill propuso cinco métodos en el razonamiento inductivo.

Los primeros cuatro cánones, apuntan a concluir qué circunstancia hallada en los casos es causa del

fenómeno estudiado. En el último, las causas se buscan en otros fenómenos.


I. Método de la concordancia.


Si se encuentra una única circunstancia en común entre los casos que se

investigan, se puede inducir que dicha circunstancia es la causa del fenómeno.


II. Método de la diferencia.


Si una circunstancia entre varias iguales es la que distingue al resto de los

casos, y el fenómeno se da diferente en ese caso, entonces dicha circunstancia es la causa del fenómeno.


III. Método de la concordancia y diferencia.


Es el método de la concordancia, que se verifica con el método

de la diferencia. Este método puede parecer más seguro. Sin embargo, tampoco es infalible.


IV. Método de los residuos.


Consiste en eliminar determinadas circunstancias, e ir observando si el

fenómeno persiste.


V. Método de las variaciones concomitantes.


Consiste en observar las variaciones del fenómeno, y

descubrir qué otro fenómeno varía de manera concomitante. Si se encuentra, ése puede ser la causa del

fenómeno estudiado.


CARACTERÍSTICAS DEL RAZONAMIENTO INDUCTIVO



No existe un criterio unánime a la hora de determinar qué se quiere decir cuando se habla de razonamiento

inductivo pero, desde una perspectiva amplia, se consideran procesos inductivos, todos aquellos procesos

de inferencia que amplían el conocimiento con incertidumbre (conclusiones posibles pero no

necesariamente correctas).

Desde una perspectiva más restringida, Johnson-Laird a través de su taxonomía, definió la inducción como

cualquier proceso de pensamiento cuya conclusión incremente o aumenta, la información semántica

contenida en las premisas iniciales.

Un razonamiento inductivo implica un proceso de generalización desde experiencias concretas a partir de

las cuales, se generan o derivan conclusiones posibles, plausibles o probables aunque NO necesarias desde

la lógica. Ejemplo./


·

El oro se funde con el calor.(premisa)

·

La plata se funde con el calor.(premisa)

·

Todos los metales se funden con el calor.(conclusión)

INDUCCIÓN (razonamiento inductivo)

Existe un incremento desde las premisas a la conclusión.

El inductivismo se caracteriza por tener 4 etapas básicas:


·

Observación y registro de todos los hechos

·

Análisis y clasificación de los hechos

·

Derivación inductiva de una generalización a partir de los hechos

·

Contrastación

EXPLICACIONES CIENTIFICAS

Se llama

explicaciones científicas a las estructuras conceptuales

El análisis filosófico de la explicación científica



Los intentos de precisar qué es una explicación pueden rastrearse hasta Parménides y quizá antes.

Parménides sostenía que “

dado que las verdades nunca implican falsedades, y dado que la sustancia es una

y verdadera, en tanto que las apariencias son muchas y confusas, la explicación de las apariencias por la

sustancia es imposible


”.4 El problema, como señala Joseph Agassi, “está aún con nosotros. La mayoría de

las más recientes teorías de la explicación siguen siendo vulnerables a la crítica de Parménides: consideran

que la explicación es deductiva, aun cuando las teorías científicas habitualmente entran en conflicto con sus

supuestos


”.5

A pesar de la antigüedad de la pregunta, el primer tratamiento formal detallado del problema de la

explicación científica no apareció hasta mediados del siglo XX. El mérito le corresponde al artículo de Carl G.

Hempel y Paul Oppenheim (H&O) "

Studies in the logic of explanation",6 publicado en 1948, en el que se

presenta el renombrado modelo de explicación científica por cobertura legal. Pese a las preocupaciones de

Parménides, pero siguiendo otra antiquísima tradición, H&O interpretan que las explicaciones son

argumentos deductivos, en los cuales las premisas explican un hecho (o una regularidad) descrito por la

conclusión del argumento. En otras palabras, según el modelo de cobertura legal, explicar un hecho (o una

regularidad) es incluir ("subsumir") su descripción en una generalización. La importancia del mencionado

trabajo de H&O consiste en que su intento de clarificar

cómo es que las explicaciones proveen comprensión,

así como

cuáles son los requisitos necesarios y suficientes para una explicación apropiada, se funda en un

aparato técnico mucho más sofisticado que el utilizado por sus antecesores.

Según H&O, en virtud de su estructura argumental, una explicación científica se caracterizaría por la

propiedad de "previsibilidad nómica" (

nomic expectability, en inglés): dado el explanans (o sea, las premisas

del argumento), el

explanandum (la conclusión) resulta esperable o previsible. Si se trata de un argumento

deductivo, esa previsibilidad es una certeza absoluta (más tarde Hempel propondrá el modelo estadístico

inductivo en el que la previsibilidad consiste en una "elevada probabilidad". Una consecuencia de lo

anterior es la tesis de simetría entre la explicación y la predicción. Según el modelo de cobertura legal la

explicación y la predicción científicas son estructuralmente idénticas: solo se distinguen porque en la

primera el hecho esperable ya ha ocurrido, en tanto que en el segundo caso, el hecho aún está por suceder.

.

El ahora célebre artículo de Hempel y Oppenheim suscitó una cascada de críticas y tentativas de enmienda

que se transformó rápidamente en la columna vertebral del debate sobre la explicación científica en el siglo

XX y en la base de la noción de explicación científica propia de la "concepción heredada" en filosofía de la

ciencia.

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